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El submarino Ictineo3 se sumerge en un pecio del s.I aC

El pasado viernes, 9 de octubre, se presentó en Port de la Selva la primera campaña científica que se realiza con el submarino Ictineu 3 en un yacimiento arqueológico, el pecio de Cala Cativa I, que se encuentra frente al litoral de Port de la Selva (Cataluña) a más de 30 metros de profundidad y que se estudia por primera vez.

Gracias a la colaboración entre el Centro de Arqueología Subacuática de Cataluña, gestionado por la Agencia Catalana del Patrimonio Cultural del Departamento de Cultura, e Ictiuneu Submarins SL, se ha podido acceder a este yacimiento subacuático, descubierto ahora hace 121 años por Romualdo Alfaras, un erudito vecino de Port de la Selva y pionero en la arqueología subacuática.

El Ictineu 3 es el primer submarino científico catalán que hay en Cataluña en 150 años, desde los dos Ictineos que Narciso Monturiol construyó en 1859 y en 1864. Construido íntegramente en Cataluña por Ictineu Submarins SL, es una herramienta puntera desde el punto de vista tecnológico y, por tanto, un instrumento ideal para el estudio y la conservación de los ecosistemas marinos y del patrimonio arqueológico subacuático. El uso del Ictineu 3 permite llegar a profundidades de más de 1.000 metros, llevar a bordo un piloto y dos científicos, hacer la inmersión en el fondo del mar en una mayor velocidad, y aumentar las horas de observación para que los arqueólogos puedan documentar mejor los restos arqueológicos conservados.

En esta campaña concreta, Cala Cativa I, los arqueólogos submarinistas han podido analizar los restos que se conservan. Se trata de un barco de 8-9 metros de eslora datado en el siglo I aC, y que presentaría los mismos rasgos de arquitectura naval que el pecio de Jefe del Vuelo, que son propios del mundo ibérico. Así, se afianza aún más la idea de una construcción ibérica dado que esta embarcación al ser más pequeña estaría presentando una navegación de cabotaje local.

El trabajo conjunto de los arqueólogos submarinistas de CASC y el submarino Ictineu 3, ha permitido, también, crear las bases de los procedimientos y protocolos para poder actuar en yacimientos a más profundidad, hasta 1.000 metros, profundidad inaccesible para equipos de respiración autónomos, con los que habitualmente trabajan los arqueólogos. A lo que habría que añadir la capacidad de prospección a gran profundidad, gracias a la autonomía del propio submarino, esto permitiría ampliar número de yacimientos de la Carta Arqueológica Subacuática de Cataluña. En esta campaña arqueológica, además de la tecnología del Ictineu 3, se ha podido contar con la colaboración del Departamento de Antropología de la University of Southern California probando nuevas tecnologías de registro basadas en varios Ipads adecuados con cajas estancas permitiendo documentar informáticamente en tiempo real los restos del barco.

 

fuente bajoelagua

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