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La competición más peligrosa y mortal: batir el récord de velocidad sobre el agua

El 8 de octubre de 1978, el australiano Ken Warby se alzó con el récord mundial de velocidad sobre agua cuando su lancha Spirit of Australia alcanzó los 511,1 kilómetros por hora. Desde entonces, la competencia por superarlo ha sido una de los desafíos más letales.

Desde el primer récord de velocidad sobre agua, en 1919, el 85% de las personas que participaron para batirlo acabaron muertas en el intento, de acuerdo con los registros de la Unión Internacional de Motonáutica que fueron analizados por la cadena ABC Australia.

De hecho, la motonáutica no es un deporte muy extendido, ni barato, ni muy televisado. Sin embargo despierta una gran pasión entre sus fanáticos, que además de correr son instados a construir sus propios botes.

La competición más peligrosa y mortal: batir el récord de velocidad sobre el agua

Ken Warby alcanzó su récord hace 40 años (ABC Australia)

La competición más peligrosa y mortal: batir el récord de velocidad sobre el agua

Aún nadie puede superar el récord de 8 de octubre de 1978 (Motorsports)

La carrera por el récord

La obsesión por conocer los límites de la ingeniería naval comenzó cuando Casey Baldwin, de Canadá, alcanzó 114 km/h, el 19 de septiembre de 1919. A esto se fueron sumando empresas que desarrollaban lanchas con el único propósito de batir el récord anterior.

Entre 1937 y 1939, el inglés Malcolm Campbell tuvo el récord, conocido mundialmente por ganar cuatro competiciones de velocidad. Comenzó con 203 km/h y con el tiempo subió a 228. El hombre murió después de varios derrames cerebrales y es uno de los pocos que, en esta actividad, falleció por causas naturales.

Por tres años, el récord estuvo en manos de Stanley Sayres y luego, llegó el turno de Donald Campbell. Entre 1955 y 1964, el hijo del Malcolm amplió el límite de los 325 a los 444 km/h, pero murió en un accidente intentando superarse.

La competición más peligrosa y mortal: batir el récord de velocidad sobre el agua

Donald Campbell, hijo de Malcolm (Alamy)

En 1967 en Coniston Water, Inglaterra, el mítico Bluebird K7 de Donald se desequilibró, dio una vuelta de campana y se despedazó contra el agua. Tal fue la brutalidad del accidente que tanto su cuerpo como su lancha fueron rescatados más de 40 años después.

Otro caso conocido fue el de Craig Arfons, hijo de Walt Arfons, constructor del primer automóvil a reacción del mundo. Craig intentó el registro en su X Challenger, pero murió cuando el hidroavión dio un salto mortal a 483 km/h.

Hasta el momento, Warby sigue invicto.

fuente clarin

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