Home / CURIOSO / Ampliar la reserva de Cabo de Palos-Islas Hormigas

Ampliar la reserva de Cabo de Palos-Islas Hormigas

En aquel lejano 1986, siendo yo estudiante de biología y no cumplidos aún los 21 años, hice mi primer curso de buceo en la cala de Pajares o cala Roja (cuando todavía no estaba la escalera que le da el nombre con el que se la conoce ahora), y desde entonces mi vida profesional quedó indefectiblemente vinculada al cabo de Palos. Miles de inmersiones después, primero como buceador recreativo que, maravillado, exploraba y descubría un mundo insospechado, más tarde como doctorando e investigador, y sobre todo con mi labor de seguimiento científico de los efectos de la reserva marina de Cabo de Palos-Islas Hormigas desde su declaración, en 1995, estoy siendo testigo privilegiado de los cambios acaecidos en este singular paraje del litoral mediterráneo.

Tras 25 años de protección, los bajos e islas de la reserva marina se han visto poblados por miríadas de meros, falsos abadejos, chernas, dentones, doradas, lechas, corvas, gallinetas o espetones, todas ellas especies depredadoras y de gran valor comercial, indicadoras del extraordinario estado de conservación de la zona, y que alcanzan biomasas inigualadas en todo el Mediterráneo a la vez que se mantiene un altísima diversidad de otras especies. Su aprovechamiento pesquero ha ido en aumento, para satisfacción de los propios pescadores artesanales y mejor fama de sus productos, base de la rica gastronomía local. La reserva alberga una buena muestra de la variedad de los hábitats marinos mediterráneos, abundando las paredes rocosas, el coralígeno con sus espectaculares campos de gorgonias y los fondos detríticos. Todo ello ha propiciado el desarrollo de una pujante industria del buceo recreativo, poniendo a este lugar en el mapa de los spots de buceo más demandados del mundo. Los pescadores recreativos también se llevan su parte, beneficiándose de la exportación de peces desde el interior del área marina protegida, donde dicha actividad no está permitida, hacia fondos adyacentes.

Sin embargo, los fondos rocosos y arenosos someros y las praderas de la fanerógama marina Posidonia oceánica, todos ellos hábitats de enorme importancia ecológica (como áreas de cría y alevinaje de peces, y por su papel primordial para los ecosistemas marinos), ocupan actualmente una superficie residual de la reserva marina. Estas zonas son las más vulnerables, por estar sometidas a múltiples impactos de las actividades humanas (pisoteo, recolección de organismos, fondeo de embarcaciones, pesca recreativa, vertidos, obras costeras, etc.), a la vez que están amenazadas por los efectos del cambio climático. La protección de las calas del cabo y la playa de Levante haría más completa, y por tanto más eficaz, la reserva marina de Cabo de Palos, y constituye un reto que han hecho suyo las administraciones pesqueras y ambientales de nuestra región con la propuesta de su ampliación.

Como bien saben los usuarios de otras regiones costeras en las que, como en Baleares, conviven numerosas reservas marinas y las actividades turístico-recreativas, proteger no significa prohibir (salvo en las áreas que conocemos como reservas integrales), sino regular y armonizar usos, de modo que todos tengan cabida en un espacio forzosamente limitado, evitándose así los frecuentes conflictos actuales. Las medidas previstas en la ampliación, adoptadas en concertación con los sectores implicados, regularán la pesca (tanto profesional como recreativa) y el buceo recreativo. En lo que respecta a la navegación, no se trata de prohibir el fondeo, sino de ordenarlo para evitar la acción erosiva de las anclas sobre las praderas de Posidonia oceanica y la interferencia con los bañistas. Se trataría, por tanto, de evitar situaciones de por sí ilegales como son la afección a una especie estrictamente protegida y considerada un hábitat prioritario a escala europea y la ocupación de las zonas de baño.

He tenido la suerte de poder estudiar los efectos de las reservas marinas en muchos lugares del planeta, desde una buena parte del Mediterráneo a las islas macaronésicas, el Caribe, las costas atlánticas sudamericanas, el golfo de California, o las paradisíacas islas y atolones del Índico y el Pacífico sur. En todos esos lugares y en otros muchos, aun siendo todavía insuficientes, extensas áreas marinas son protegidas cada año y millones de personas son receptoras directas de sus beneficios ecológicos y económicos. Pero es en este rincón del extremo occidental del mar Mediterráneo donde mi trabajo cobra más sentido, porque, siendo en general las reservas marinas una herramienta extremadamente exitosa para preservar la biodiversidad marina, conservar los recursos pesqueros y conciliar otros usos, aquí además las medidas de protección influyen positivamente en la actividad de Bartolo el pescador artesanal, de Elena la instructora de buceo, de Andrés el pescador recreativo, o de Pepe el jefe de sala del restaurante, personas que conozco y aprecio. De eso se trata con esta ampliación, de preservar la economía y el modo de vida de la mayor parte de la población costera, a la vez que se protege la maltrecha biodiversidad marina mediterránea, colocando de paso a nuestra región a la vanguardia de la conservación marina en España.

https://www.laverdad.es/opinion/ampliar-reserva-cabo-20200802002154-ntvo.html

Check Also

El Grupo Socialista impulsa en Gandia una declaración institucional a favor de la pesca de trasmallo con el apoyo unánime de todas las fuerzas políticas

El Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Gandia ha promovido una declaración institucional a …

A %d blogueros les gusta esto: