Un profesor de secundaria se enfrenta a un juicio este mes de septiembre por disparar un arpón en la pierna de un alumno en pleno horario lectivo. Los hechos tuvieron lugar en octubre de 2020 en un municipio de Valencia. La víctima tenía entonces 14 años. El docente ordenó a los alumnos que no hablaran sobre lo que había pasado e, incluso, lo escondió a los padres del adolescente.

El profesor venía de pescar

Los alumnos de 4º de ESO de la escuela en cuestión seguramente no olvidarán nunca aquella clase. Su tutor entró en el aula vestido de pescador, ya que precisamente venía hacer pesca submarina. Así lo explicó a sus alumnos, en bañador y chancletas. El profesor les propuso salir a la calle para dar una ojeada a lo que había capturado aquella mañana, hecho que no está permitido por la normativa interna del centro, que prohíbe expresamente que los alumnos menores de edad se marchen de la escuela en horario lectivo. Sin embargo, los chicos hicieron caso al hombre y se dirigieron hasta el parking, donde este último tenía aparcado el vehículo.

Los médicos atendieron al alumno

Según expresa la denuncia presentada a la cual ha tenido acceso El Periódico, “una vez fuera del recinto escolar, los alumnos formaron una especie de corro semicircular delante del vehículo del profesor, que abrió el maletero mostrando el instrumental de pesca submarina“. Entre los objetos había un fusil Cresi Sioux de 50 cm —el cual no tenía seguro ni licencia— cargado y sin gatillo de seguridad puesto. El profesor, al coger el arma, perdió el control y acabó disparando al menor en la pierna. “Sosteniendo el fusil en las manos con la punta de la flecha hacia los alumnos, se dispara, impactando en el muslo derecho del menor, cayendo al suelo el proyectil momentos después del impacto y causando una herida sangrante”, detalla el documento de la denuncia. Ante estos hechos, una compañera de clase acompañó a la víctima de nuevo dentro la escuela, pero el profesor insistió en que él llevaría al chico al médico, mientras que los alumnos se quedaron solos en el aula.

El docente se inventó una excusa

Durante el trayecto en coche, el chico iba desangrándose por momentos a causa de la hemorragia en la pierna y empezó a marearse. Al verlo, el profesor le dijo: “Intenta no desmayarte, que ya estamos a 650 metros del ambulatorio”. Finalmente, llegaron al centro de salud y el profesor tuvo que dar explicaciones. No obstante, recurrió a la ficción: “A preguntas del médico, el profesor indicó que eran a clase de educación física que, el alumno había tropezado y se había arañado con un hierro, ya que estaban de obras en el instituto. En algún momento el profesor indicó al alumno que mantuviera la versión que había sido un accidente fortuito producido por una caída haciendo deporte”, dice la denuncia. Mientras tanto, el hombre llamó al padre del chico herido para informarlo sobre los hechos manteniendo la misma versión. También le aseguró que no hacía falta que fuera, que ya estaba todo controlado.

Pidió que no dijeran nada

La herida requirió dos grapas por su tamaño, con los correspondientes cuidados. Finalmente, profesor y herido volvieron al aula, donde les esperaba el resto de la clase todavía atónita. El profesor los pidió a todos, según el testimonio de los chicos, que no dijeran nada sobre el episodio porque se jugaba el puesto de trabajo. Incluso, el joven lo escondió durante un mes y medio, hasta que no pudo más y lo confesó todo a sus padres.

Los familiares de la víctima fueron a pedir explicaciones a la escuela, pero como no obtuvieron una respuesta, decidieron interponer una denuncia. El chico ha sufrido secuelas, según los informes médicos posteriores. Tanto físicas como psicológicas: “Trastorno adaptativo con ansiedad ampliado por el Médico Forense, asimilable a un trastorno neurótico/ secuelas derivadas del estrés postraumático leve, pautando Diazepam y el seguimiento del paciente, que dice sentirse afectado por el ambiente del instituto”, concluye la denuncia.

Ahora, el profesor se enfrenta a un juicio que empezará este mes de septiembre aparte de pagar una multa y una indemnización, así como una posible inhabilitación. Desde la Conselleria todavía no se ha confirmado si se ha abierto un expediente al docente.